Con la tecnología de Blogger.
RSS

¿Y cuál es su mensaje?


La pila bautismal de la iglesia de San Juan de Guardo es todo un misterio. ¿Cuál es su origen? ¿Quién es su autor? ¿En que año fue labrada? Etc. Estas y muchas preguntas más... aún están pendientes de encontrar respuesta. Pero ante todas ellas, hay una que en mi opinión destaca sobre el resto: ¿cuál es su mensaje? ¿Qué quiso representar sobre la piedra en bruto el anónimo y misterioso tallador? 

La robustez de la pieza es lo primero que llama la atención según nos acercamos a esta asombrosa obra, casi milenaria. Posa muy dignamente sobre una base octogonal, que la acompaña en su morada no desde tiempos remotos. Preside el lado del Evangelio de la iglesia, a los pies de la capilla de los Enríquez. El autor puso todo su esmero en no dejar un rincón de la piedra sin decorar, toda su simbología ostenta un profuso tallado de alto relieve en torno a la superficie exterior de la pila, otorgando a la pieza un valor decorativo sin par y ofreciendo al observador contemporáneo un gran misterio por descubrir sin parangón. Parece como si el maestro cantero, tal vez de origen local, dispusiera del don de transmitir generación tras generación el motivo real de su pesadumbre. 

La copa se corona con un excelente motivo decorativo estilo jaqueado, que recuerda a los ancestrales labrados más propio de época grecorromana. Todo la escenografía de la parte media superior está culminada bajo una arquería, donde se pueden ver con claridad todos los elementos propios del estilo románico (basas, columnas, capiteles, etc.). En primera instancia, se observa en el labrado una dual disposición de las escenas que el maestro cantero quiso representar sobre dos espacios paralelos claramente diferenciados. La superior, tal vez ofrece una interesante alegoría a la vida. La inferior, la muerte intenta recobrar protagonismo, pero tal vez vencida por la resurrección y la vida eterna.

Desgranar el significado de cada imagen es todo un reto para los expertos. Para el resto de los mortales, entre los que este humilde narrador se encuentra, solo con deleitar su exenta expresividad es toda una experiencia verdaderamente enriquecedora. Aun así, ¿por qué no lo intentamos?

Imagen 1. Clic para ampliar
La primera imagen, tal vez relate el camino que ha de seguir el nuevo cristiano, durante los momentos terrenales que separan la vida de la muerte; de alguna manera, el autor quiso reflejar la senda a recorrer para alcanzar la salvación una vez recibido el sacramento del bautismo (para llegar a este conclusión hay que observar también las figuras que, a derecha e izquierda de la imagen analizada, el cantero labró sobre esta prodigiosa piedra). Preside esta primera escena (imagen 1), las figuras de un hombre y una mujer entrelazados y semidesnudos. Sobre ellas, son observados por dos figuras con aspecto clerical -de los cuales una parece estar alado-, ancladas en la parte superior de la arquería analizada, que parecen observar de cerca que los nuevos cristianos cumplen con los designios que les evoca la divinidad. 

La escena tal vez represente la concepción natural de la vida... entregados a ÉL y a la vista de los representantes de la divinidad en la tierra, que certifican que esto verdaderamente se cumple. Justo debajo, en la banda escenográfica inferior de la pila, se representa el misterio de la resurrección, el hombre vence a la muerte levantando su propia lápida, venciendo, sin mostrar debilidad alguna, la carga que ha llevado durante toda su vida... 

Imagen 2. Clic para ampliar
En la imagen 2, se puede observar, dentro de una arquería algo mas pequeña que la representada sobre la imagen 1, a una mujer orando ante una figura que bien pudiera ser un clérigo. Posiblemente, forme parte de una secuencia escenográfica más completa, iniciada en la anterior imagen y que nos relata el camino que debe seguir el neonato, de entrega a Dios, una vez inmerso en las aguas consagradas. En la parte inferior, como continuación de la escena iniciada en la imagen 1, de nuevo el cantero nos muestra como la vida vence a la muerte, pero en esta ocasión, la posición "boca abajo" de la figura que emerge de la tumba, tal vez nos indique una clara referencia a la salvación del alma, dejando atrás el cuerpo humano, una vez finalizado su paso por la vida terrenal con verdadera ejemplaridad cristiana. La aproximación a esta lectura sobre la resurrección continúa en la imagen 3, con la representación de un grupo de almas en suspensión y en posición victoriosa ante la muerte una vez alcanzada la vida eterna en el Reino de los Cielos. Estás a su vez parecen acompañadas de un Tetramorfos, situado en el plano superior de las imágenes 3 y 4. La representación de este singular Tetramorfos lo comprobaremos cuando analicemos las siguientes imágenes labradas en la pila bautismal. En mi opinión, el labrado de la parte inferior, que se configura tanto en la imagen 1 como en la 2, forman parte de la representación de una escena más completa, alegórica a la resurrección, al Juicio Final y a la salvación del alma redimida.

Imagen 3. Clic para ampliar
Imagen 3. El románico es prolifero en representaciones varias y diversas del Tetramorfos, tanto labrado sobre piedra, como aplicado sobre muros, con las mejores técnicas pictóricas de la época. Pero es verdad, que  estamos acostumbrados a ver el Tetramorfos rodeando a un Cristo en Majestad -dentro de una mandorla (marco en forma oval)- habitualmente representando sus figuras en cada una de sus cuatro esquinas. En la provincia de Palencia encontraremos excepcionales muestras de Tetramorfos, reflejado en todo tipo de fachadas, frisos, murales, etc. Pero en el caso de Guardo, tal vez esta pregunta sea uno de sus mayores misterios: ¿hay un Tetramorfos en la pila bautismal de Guardo? Vayamos por partes. Las cuatro figuras alineadas horizontalmente bajo la arquería principal, que decora la franja superior de la pila, como se puede observar en la imagen 3 y 4, nos indica que esta deducción no es del todo descabellada. La singular novedad es que, en la pila guardense, la representación de los cuatro evangelista, el cantero los representó en fila de a uno, o como se dice vulgarmente, uno al lado del otro. El hombre, el águila, el león y el toro, todos ellos labrados en la banda superior... y curiosamente "alados", se abren paso iconográficamente en esta excepcional pila bautismal para que en esta no falte de nada. Muy curiosa resulta la imagen de la segunda figura, el águila. Su autor la otorgó un aspecto de clérigo con una cruz en el pecho, muy poco común en este tipo de representaciones.

Imagen 3.1
Por otra parte, en la imagen 3.1, podemos observar la escenografía completa de la banda inferior de la pila que narra una secuencia completa, relativa a la muerte y a la resurrección del cuerpo y del alma, todo ello por supuesto ante los ojos de Dios. Parece que el autor quiso representar, en esta escena, el destino divino y la salvación del recién bautizado, si este verdaderamente cumplía con los pasos marcados por la doctrina cristiana. Podemos observar, como al final de la escena el autor repite la figura de un león alado, pero en esta ocasión fuera de la alineación del Tetramorfos. Tal vez el cantero quiso representar a Cristo, guiando hacia la luz a las almas, ya purificadas, que emergen del inframundo. En realidad, es posible que el autor quisiera representar sobre la piedra el Juicio Final, Esta hipótesis se ve reforzada por la presencia del Tetramorfos que hemos analizado en la parte superior de la pila bautismal.

En fin, más adelante intentaremos relacionar la presencia de este Tetramorfos con el mensaje que oculta la pila bautismal de Guardo...


Imagen 4. Clic para ampliar
Con anterioridad, hemos visto al detalle las tres primeras figuras que forman parte del singular Tetramorfos, que la pila bautismal de Guardo luce en su banda superior. En la imagen 4, podemos ver claramente la cuarta figura del mencionado Tetramorfos: el toro. Al igual que el resto de imágenes que hemos analizado, el toro está enmarcado dentro de una arquería románica. El autor dotó a la imagen también de las correspondientes alas. En la parte inferior de la imagen, el cantero labra un león, esta vez sin alar, y acompañado de una figura humana en la que se identifica claramente un monje, que intentaremos analizar con detalle mas adelante...

Imagen 5. Clic para ampliar
La imagen 5 nos muestra una figura humana que ocupa toda la extensión vertical de la pila. Esta figura está dentro de su propia arquería, sola, encerrada dentro de ella, pero preparada para emprender el nuevo camino. Tal vez debiéramos haber empezado la lectura escenográfica de la pila por dicha imagen, pues es posible que el cantero iniciara el tallado de la piedra en este punto. ¿Quiso representar al nuevo cristiano, recién bautizado, ante la puerta de entrada al mundo terrenal -prescindiendo aún del inframundo- advirtiéndole de lo que en su nueva vida se va a encontrar? Dicha figura porta en su mano derecha lo que parece ser un arma, que no es, ni más ni menos, que la voluntad necesaria para superar las dificultades que este se va a encontrar en su trasiego por la vida material. Nada más iniciar su entrada al nuevo mundo se encuentra con la primera dificultad a superar, el centauro, este le espera, curiosamente, armado con un arco en posición de disparo. Aquí, en este punto de la pila, bajo el centauro, el cantero comienza el tallado en doble banda, en esta banda inferior, podemos observar claramente el enfrentamiento de dos animales, ambos alados, entiendo que en clara representación de la lucha entre el bien y el mal. Al centauro le acompaña en su parte superior derecha otro animal, esta vez con aspecto menos mitológico y de difícil interpretación para este humilde narrador. 


Imagen 6
CONTINUARÁ...
Imagen 7

Ya disponible el libro "Dentro de mi mochila"


la editorial Aruz lo envía a cualquier parte de España. Precio 20 € más 2 € de gastos de envío
HAZ CLIC EN EL SIGUIENTE ICONO:


SI NO QUIERES PAGAR CON TARJETA, PUEDES HACER EL PEDIDO ENVIANDO UN EMAIL AL DISTRIBUIDOR Y PAGARLO POR TRANSFERENCIA BANCARIA:

aitorgutierrezcosgaya@gmail.com


Puedes comprar el libro "Dentro de mi mochila" a través de Paypal (admite cualquier tarjeta de crédito. Es totalmente seguro). Para ello, simplemente haz clic en el botón "Comprar ahora". Por solo dos euros de gastos de envío, la editorial lo envía a cualquier parte de España. Precio 20 euros más 2 euros de gastos de envío.


La perfecta geometría de Dios


Quién no ha escuchado en alguna ocasión, hablando del románico palentino, referirse a Frómista, significado en la excepcional iglesia de San Martín, como el lugar donde mora la obra cumbre del románico rural palentino. Frómista es un crucero de diferentes estilos arquitectónicos auténticamente privilegiado. En él se asientan cultura, tradición, devoción, patrimonio, arquitectura y modernidad, como grandes valores simbióticamente hermanados, acogidos en su seno sin ningún recelo ni reparo. Los esperanzados peregrinos, que de este a oeste encaminan la senda del Apóstol, con esfuerzo, mucho esfuerzo, atravesando el corazón de la provincia de Palencia en busca de unos momentos de divinidad, encuentran en Frómista un lugar ideal para la devoción más íntima y personal, donde el esfuerzo realizado se ve plenamente recompensado gracias a la magia que desprenden cada uno de los hermosos rincones de esta bella localidad palentina.



Cuando doña Mayor, viuda del rey Sancho Garcés III y condesa de Castilla, ordenó construir una iglesia en el monasterio benedictino de San Martín -hoy desaparecido- allá por los años sesenta del siglo XI, estaba escribiendo, tal vez sin ser consciente, una página única, brillante, excepcional e irrepetible en la historia del románico más intrínsecamente ligado al patrimonio real de la época. Incluso con la restauración llevada a cabo a finales del siglo XIX, San Martín es, cuanto menos sentimentalmente para mí, la obra cumbre del románico español, sin ningún género de duda ni discusión, por mucha controversia  que esta afirmación cause.

San Martín transpira arte por todas sus piedras. Fue declarada Monumento Nacional en el año 1894. Dicha nominación propició la aceleración de su “polémica” restauración; la cual ha suscitado miles de comentarios. A finales del siglo XIX, el arquitecto madrileño Manuel Aníbal Álvarez se encargó del proyecto de restauración del templo. A su llegada a Frómista se encontró una espectacular iglesia que lamentablemente anunciaba un inminente estado de ruina. En ese mismo momento, ya es consciente de que no es una simple restauración lo que tiene que proyectar, pues en algunas zonas del templo la actuación a llevar a cabo se aproximaba más bien a una íntegra reconstrucción. El planteamiento final, después de diversos y minuciosos estudios sobre el terreno, el arquitecto lo tenía meridianamente claro: debía afrontar en las zonas más dañadas una restauración integral para así devolver el aspecto dinástico y señorial que el templo nunca debió perder.


La iglesia luce un excepcional catálogo de capiteles, todos ellos de indudable valor patrimonial. Durante la actuación antes indicada, algunos capiteles fueron restaurados, otros viajaron hasta diferentes museos nacionales, y al menos uno, según diversas fuentes, sufrió las iras de la vergüenza, siendo mutilado por "indecoroso". Aún así, el plantel de capiteles que ofrece a día de hoy el templo, labrados con las más diversas temáticas, es soberbio. Hay que advertir que no todos ellos son originales, pues varios fueron reemplazados durante la restauración por réplicas -identificados, algunos, con una "R", marcada sobre la piedra-. Aún no siendo los originales, ostentan gran valor patrimonial, aunque en este caso concreto, más bien en el ámbito sentimental.


La edificación responde a una tipología de planta constructiva basilical de tres naves con crucero, acompañada del mismo número de ábsides, en este caso escalonados a ambos lados del central. Presenta un espectacular cimborrio, que según la maqueta que se puede contemplar en el interior del templo, en su día le acompañaba una esbelta torre campanario. La célebre fachada de poniente posiblemente sea la estrella más deslumbrante de la imagen digital. Es imposible encontrar en Internet un grupo de redes sociales, donde dicha fachada no haya sido compartida por los internautas miles de veces. Las dos torrecillas, que armoniosamente escoltan el pórtico de entrada y cuyo acceso obedece en su caso, al ocaso, valga la redundancia -espero sea bien entendido-, pues este narrador nunca la ha visto entregar sus pasos a la nave del templo, ofrecen una imagen al espectador verdaderamente emocionante.


Pero por otra parte... son sus -in situ- incontables canecillos los que ofrecen una mayor singularidad en cuanto a técnica escultórica. Me aseguran que hay más de 300, no he podido nunca contarlos, pues siempre que empiezo... me pierdo el momento para captar una fotografía de algo nuevo que descubren... mis retinas. Encontraremos motivos labrados para todos los gustos. Parece un catálogo resumen de la geometría e iconografía historiada que en los diversos templos de la provincia nos vamos a encontrar. Abundan los esculpidos con formas vegetales, animales, contorsionistas, figuras humanas e inhumanas en las más curiosas flexiones y declinaciones posibles, aunque Gómez Moreno indica que 86 de ellos son de factura neo-románica.


Es perfecta para fotografiar desde cualquier punto. La plaza, la cual honrosamente preside, hace las veces de girola, advirtiendo al visitante de que es la mejor y más perfecta anfitriona. Es una auténtica maravilla de templo, el lateral norte, el sur, la fachada de poniente, la cabecera absidal, cualquiera de ellas, encuadrada con el visor de la cámara, en solitario, o bien acompañada de la bicicleta, apoyada sobre la sillería del templo, del amigo peregrino que busca el mejor selfie para la posterioridad, ensalza aún más el porte de esta bella dama del románico. Para García Guinea, "la iglesia de San Martín de Frómista es como el canon de la arquitectura de los siglos XI y XII". Y para mí, el que fuera en su tiempo su maestro de obras... el alumno aventajado de las clases magistrales de geometría románica impartidas por Dios.


















Frómista. Cómo llegar. Utiliza la tecnología de Maps para obtener la ubicación



Frómista. Vista virtual en 360º

Vista Virtual. Para interactuar con la imagen, con el ratón mueve la imagen en todas las direcciones manteniendo pulsado el botón izquierdo. En tu móvil, simplemente mueve con el dedo en cualquier dirección en tu pantalla táctil. También puedes alejar y acercar la imagen a tu gusto -360º-.


La Asunción, la Bella Dama de la Peña Redonda


En Pisón de Castrejón, su iglesia, "la Bella Dama de la Peña Redonda", dibuja orgullosa su alargada sombra proyectando su perfil sobre el horizonte montañoso del norte palentino; un lugar de ensueño, galonado con el legado patrimonial y cultural que la historia le ha otorgado. El templo, bendecido a la Virgen de la Asunción, ofrece en agradecimiento a estas tierras de gentes austeras, sobrias y trabajadoras, siempre hospitalarias, su más imponente imagen, acuñada en tiempos del tardorrománico rural palentino.

Las altas cumbres de la montaña, impertérritas vigías que aguardan lozanas e impasibles los aconteceres del inexpugnable paso del tiempo en estas bellas tierras de Palencia, esculpen a su vez con su mejor trazo... el perfil de esta Bella Dama sobre la extensa llanura del campo palentino que, aunque duro y crudo, es también gentil y fértil. Ella, la iglesia de la Asunción, significada para siempre como la Bella Dama de la Peña Redonda, cual faro vigía de un mar de trigo, carbón y otrora prosperidad, aluza, desde la esbelta espadaña de su hastial de poniente, a esta infinita comarca, portentosa de parajes increíbles.


Lares donde la naturaleza se reencuentra con la letanía de un templo de inusitada belleza, a su vera, caligrafían su nombre sin disimular su magnificencia. Ni los calurosos días del estío, ni las heladoras noches del largo y duro invierno del norte montañoso, alteran su hermosa figura. Y, ahora, la Bella Dama, siempre incontestable, preside el románico de la comarca noroccidental de la provincia, bien conocedora de su excelsa impronta. Y no dudes en acudir a su llamada, pues está esperando eterna sobre el llano palentino, a los pies de su más redonda peña para que inicies la andadura sobre una ruta que persigue la sombra proyectada por su espadaña... con destino a las vertiginosas cumbres de una tierra, plagada de esbeltas, poderosas y rocosas torres, cuya encomienda milenaria es escoltar su silueteado perfil.

Llegar a Pisón de Castrejón desde mi pueblo natal, Guardo, es realmente sencillo. Simplemente tienes que tomar la carretera comarcal CL-626, en dirección a Cervera de Pisuerga. A mitad de camino, entre tanta y tan espectacular naturaleza, la Bella Dama impávida está aguardando. No tengas prisa en llegar, pues siempre espera. Mientras, durante el recorrido, disfruta de la hermosa estampa que ofrece la espectacular cadena montañosa que estriba a la cordillera Cantábrica y que anuncia el inicio de una comarca repleta de naturaleza viva, naturaleza plena, la Montaña Palentina. Acercándote al destino, nada más divisarla, eres consciente de que ha merecido la pena la espera. Su espectacular silueta aparece como de la nada, solitaria, pero insolentemente acompañada del continuo trasiego de vehículos que discurren por los caminos de asfalto adyacente, los cuales, muchos de ellos, en ocasiones ignoran su insólita e indómita silueta.



Espectacular es el friso gótico que en la fachada sur luce la iglesia. Este conjunto escultórico se labró siglos después del inicio de la construcción del templo sobre el pórtico de acceso. Su poderosa y bella imagen se refugia bajo una coqueta tejavana que le protege del infame paso del tiempo y de su crudeza. Con seguridad, el reflejo de esta obra ha iluminado, con frente altiva, a los afables vecinos de Pisón durante cientos de años, casi un milenio.

¿Dónde está su misterio? ¿Tal vez en el riguroso acontecer de los tiempos bajo el sol del estío que precede al helador invierno? Tal vez con esta sencilla reflexión el misterio esté resuelto y tal vez este sea uno de los principales motivos por el cual muestra siempre la mejor prestancia. Preside dicho pórtico un magistral labrado de Cristo atestiguado en la ancianidad, deleitando nuestros sentidos con los tradicionales símbolos que representa a los Evangelistas, apostados sobre sobre sus cuatro ángulos. A su vez, como no podía ser de otra forma para la época de tallado, luce a ambos lados un apostolado, cuyas figuras descansan sobre peana labrada en piedra, mostrando sin complejos su más radiante belleza. Dicho friso se apoya sobre un sencillo pero bello pórtico, regalando a la vista del visitante un quinteto de arquivoltas, cinceladas con extrema maestría, que ofrece sin duda alguna una excelente imagen fotográfica, mostrando al turista una increíble imagen en tres dimensiones... llevándose del lugar la sensación de haber sido engullido entre sus entrañas.


Este insólito templo no derrochó todo su arte en el exterior. El interior, aunque sencillo en ornamentos y decoración, insufla un aroma de paz espiritual sin igual. Es auténticamente sublime, aunque su estructura se aparte significativamente de las formas habituales del románico rural palentino. Luce una sola nave, conformada por una bóveda de medio cañón -de manual del románico- que parece querer apuntar al cielo; cuyos arcos, los que separan cada uno de sus tramos, ofrecen -como su pórtico de entrada- una extraordinaria sensación de querer atraerte en el espiritual mundo de los sentidos más divinos. Muestra una importante colección de capiteles, coronando cada uno de ellos el tramo final del fuste de las columnas de las arquerías. En ellos, encontraremos labrados diversos y variados motivos, básicamente de rudas cabezas ¿humanas?, alejándose, prácticamente todos ellos, de la lectura habitual de la historia sagrada, tal vez como queriendo advertir al devoto de que además de devoción a Dios... debe de tener temor. Pero si quieres descubrir más, programa cuanto antes el viaje a estas tierras palentinas y disfruta de las sensaciones que solo una comarca como esta, la Montaña Palentina, cargada de inmenso patrimonio y soberbia naturaleza, puede ofrecer. Ven, verás y descubrirás.













Cómo llegar. Utiliza la tecnología de maps para obtener la ubicación


VISTAS EN 360º